
Puedes con la riada de tu mirada,
ahogarme entre tus labios.
Decides si la estampida de tu sonrisa
es una señal de despedida .
Consigues que yo,
sea la víctima propicia;
que el perro busca;
Bajo los escombros de tu desconfianza;
Lograste que escuchando el piano ;
tocando las teclas de tus pechos ,
se iniciase un nuevo verano .
Es ahora , amaneciendo la lluvia;
Desconectando la luz del sol;
Con la tibieza de una nube negra:
Volvamos a hacer el amor .