
HOY lloré, subido al árbol de la esperanza.
Y con mis lágrimas , regué hojas y flores.
Y con mi llanto , encontré consuelo.
Frente a la ingenua tonta soledad.
Y con mi esperanza desorientada.
Como un macho vacilón ,
Y mi suerte ahogada ,
me fui detrás de mi amada.
Sonaron los petardos de la ilusión.
Se congelaron mis lágrimas.
Mi esperanza fue un iglú,
donde nadar no servía de nada .
Nunca pensé que más allá de mi deseo,
podías ahogarte ante tanto dolor,
Y que el árbol de la esperanza,
aunque me permitía seguir vivo .
No me servía de nada.
Con mis lágrimas sigo regando
el consuelo , la soledad de mi amor.
Y mi esperanza desorientada.